Para conocer las tasas de transición, flujo escolar e ingreso a la PEA se desarrolló un procedimiento matemático dado a conocer en la revista del centro de estudios educativos.
Para calcular el número y composición de los egresados que se incorporó a la PEA, se calculó la composición por grados escolares de la población que, estando incorporada a la PEA en 1960, continuaba en 1970, y se le restó la que tenía 55 años o más, así como la que había fallecido. De este modo sedeterminó el “inventario actualizado”.
Una comparación entre el “inventarios actualizado” y tabulaciones especiales del Censo de 1970 sobres los grados escolares de la PEA de 12 años de edad y más, permitió inferir en que volumen y a que ritmo se había expandido los estratos escolares en la PEA entre 1960 y 1970.
La definición de la PEA-Población económicamente activa- en 1960 era aquella que trabajaba a cambio de remuneración. En cambio en 1970, se incluyó también a quienes ayudaban a su familia sin atribución alguna, con tal de que lo hicieran por un mínimo de 15 horas a la semana.
La población masculina menor a los 25 años resintió la disminución mientras la femenina mejoro sus tasas de participación, causadas por la expansión del sistema escolar, dicho evento estuvo acompañado por un aumento de desempleo femenino.
En 1960, a través de un estudio a localidades de 20 000 o más personas. Se detectó un coeficiente de correlación de 0.42, indicando que mayores niveles de pobreza correspondieron a disminuciones en la tasa de participación en la PEA. Así como a las comunidades más rezagadas.
Los índices de desempleo abierto pasó de 1.62 a 3.74% de la PEA, además una proporción del 46.8% de quienes carecían de empleo habían alcanzado por lo menos6 años de escolaridad, esto indica que ya se está generando en México el “desempleo ilustrado”.
Quienes se incorporaron a la PEA obtuvieron una escolaridad mayor a la de quienes se retiraron o fallecieron durante la década, la escolaridad en el trabajo pasó de 2.8 a 3.6 grados en promedio, y los individuos con escolaridad aumentaron de 20.7 a 30.7%.
El crecimiento en escolaridad y producto de trabajador en la PEA de los distintos sectores fueron muy notables, con excepción en los sectores agrícolas y de servicio.
Los individuos con reducidos niveles de escolaridad reúnen dos características: en primer lugar, proceden de clases sociales desfavorables, y en segundo lugar, son ellos los más numerosos. Además que son ellos quienes inspiran a tener un ingreso mensual mucho más bajo en comparación a quienes tengan mayor escolaridad.
OPINION:
Lo mencionado está bien porque entre más escolarización de los individuos están estos más preparados para ingresar a la PEA y de este modo tener una mayor remuneración con menor esfuerzo físico. Es por ello que hasta en fechas actuales se ha ido en aumento la matrícula escolar.
El capítulo, menciona que son los más pobres quienes no aumentan su escolaridad y por ello, quienes tienen menos posibilidad de adquirir un trabajo, y si lo consigue tendrá una remuneración menor a comparación con los de mayor escolaridad.
Generación tras generación se necesita una mayor escolaridad para ingresar a la PEA, y en caso de no tenerla es más probable de estar desempleado, pero tener cierta escolaridad no quiere decir que existe un trabajo seguro, pues aun en esos tiempos existió el “desempleo ilustrado” y en estos tiempos han aumentado.
REFERENCIAS:
Muñoz Izquierdo, Carlos (1996) Análisis del papel de la educación formal en la transformación intergeneracional de las desigualdades sociales. El caso de México (1958-1970). Orígenes y consecuencias de las desigualdades educativas (227) (primera edición) (volumen I), Carretera Picacho-Ajusco, 227. México D.F: CFE Fondo de cultura Económica.
SEP 2002 “Anexo estadístico” informe de labores 2001-2002.
La investigación de las relaciones existente entre el rendimiento escolar y las características individuales de los estudiantes, características del ambiente donde se recibe la educación, recursos físicos y humanos de la escuela y varios indicadores de la calidad de la enseñanza que se imparte, ha sido tema de los educadores y especialistas de los últimos años. Dichas investigaciones han enfrentado varios problemas, el primero de ellos es la ausencia de un criterio plenamente aceptado para definir, tanto conceptual como operacionalmente, el rendimiento escolar o la variable dependiente de estas investigaciones.
Se suman problemas de naturaleza operativa, pues todavía se carece de instrumentos que permitan medir una serie de variables. Pero este tipo de problemas no deben servir de excusa para dejar de hacer esfuerzos de investigación.
Hasta los años anteriores a la década de los sesenta, estos estudios se basan en comparaciones establecidas entre grupos de “control” y “experimentales”, pruebas basadas en distribuciones univariadas o bivariadas; se sustituyó el diseño por otros en que se asignaban aleatoriamente a los componentes de los grupos experimentales y de control, utilizando la covarianza; más recientemente se han utilizado diseños transeccionales basados en muestras de largo alcance, con ellos se intenta captar un amplio número de situaciones que, al ser traducidas en sendas variables independientes, permiten, principalmente, examinar efectos producidos por factores exógenos, o sean generados desde afuera del sistema escolar.
Cuando se intenta explorar la forma en que se determinan los insumos educativos, determinadas características de los estudiantes, etc. Inciden en el rendimiento escolar, la investigación puede referirse a la medida que expresa el grado de asociación que hay entre tales variables, o bien a la que expresa a la magnitud del cambio que sufre el rendimiento escolar como respuesta a una variación en la variable o variables que lo predeterminen. Esta medida puede definirse como “elasticidad”.
El modelo puede ser expresado mediante una ecuación de regresión lineal múltiple:
Aprovechamiento Escolar = Valor de la función cuando ésta interseca el eje de ordenadas + B1 (Características de estudiantes) + B2 (Características del plantel) + B3 (Características de los recursos didácticos) + B4 (Características del maestro) + B5 (Actividades del maestro) ± Error de estimación.
Estudio que realizó María Ibarrola en la cd. De México, indica que los aspectos relacionados con la dimensión afectiva de la educación están estrechamente asociados con el nivel socioeconómico de los estudiantes.
En este estudio el aprovechamiento escolar fue definido como el índice promedio obtenido por los alumnos en una prueba de aritmética, geometría y lengua.
Para obtener las variables independientes se aplicaron tres cuestionarios:
1. Cuestionario para directores: características higiénicas y anexos del plantel.
2. Cuestionario para directores: características laborales de cada maestro
3. Cuestionario a maestros: datos generales, escolaridad, condiciones del salón, actividades docentes, evaluación de trabajo y otras actividades.
Basado a estos cuestionarios se construyeron 11 variables explicativas.
En la encuesta no se abordaron variables de nivel socioeconómico de los estudiantes para evitar problemas de multicolinearidad, y optaron por integrar la muestra escuelas con alumnos del mismo nivel socioeconómico.
Se esperaba tener una muestra de 600 alumnos y 60 profesores, con alumnos de 4°,5° y 6° y pruebas referentes a 3°,4° y 5°. En virtud de estas restricciones, la muestra definitiva se redujo a 519 alumnos seleccionados en 52 grupos.
Para realizar un análisis, organizaron dos cuadros donde indicaban valores promedio y desviaciones estándar de las variables competentes del modelo; y una matriz de correlaciones de las variables.
El resultado de coeficiente de correlación múltiple es de 0.33 y un error estándar de 22.6%.
1.El análisis revelo varias características:
Las escuelas con los mejores edificios disponen de recursos didácticos de mejor calidad y maestros con mejor nivel de habilidades y años de servicio; la escolaridad de los maestros mide la calidad de su ejecución de su trabajo escolar; los maestros con más experiencia confían más en su criterio de evaluar; un 56% de los alumnos de la prueba estuvieron en promedios de aprovechamiento de seis.
2.El coeficiente de determinación múltiple es de 0.1089, esto significa que los insumos educativos endógenos el sistema escolar solo explican por si mismos 10.89% de la varianza observada en el aprovechamiento escolar.
3.El rendimiento escolar de los alumnos, que corresponden al nivel socioeconómico “medio bajo”, no parece depender preponderantemente de la calidad de los insumos educativos a que ellos tienen acceso, este problema consiste en buscar políticas que puedan adoptarse para elevar el aprovechamiento escolar de los alumnos que pertenecen a los grupos más desfavorables. La encuesta ha permitido detectar que la mayoría de estos alumnos no obtienen, al menos con la intensidad necesaria, los conocimientos que les permitirían ascender con facilidad la escalera del sistema educativo formal.
OPINION:
Creo que los factores internos a la escuela (instalaciones, material, maestros) tienen que ver mucho con el rendimiento escolar, incluso en la lectura dice que los maestros de mayor calidad se encuentran en las escuelas con mejor instalaciones y materiales, esto hace que una brecha crezca aún más entre regiones, pues las entidades marginadas se ven afectadas (que en el estado son muchas comunidades).
Es muy importante los factores internos a la escuela, pues en las comunidades con marginación no cuentan con los medios ´para poder desempeñarse en forma exitosa.
El estudio realizado es muy importante porque muestra los factores que influyen en el desempeño escolar, necesario para mejorar, por ello en la actualidad se dan apoyos monetarios por parte del gobierno pára mejorar el desempeño escolar.
REFERENCIA:
Muñoz Izquierdo, Carlos (1996) Análisis del papel de la educación formal en la transformación intergeneracional de las desigualdades sociales. El caso de México (1958-1970). Orígenes y consecuencias de las desigualdades educativas (227) (primera edición) (volumen I), Carretera Picacho-Ajusco, 227. México D.F: CFE Fondo de cultura Económica.
SEP 2002 “Anexo estadístico” informe de labores 2001-2002.
En el capítulo se sistematizan los resultados de investigaciones que permiten apreciar el desarrollo que experimentó el sistema escolar en México durante el periodo 1958-1970. Ese periodo corresponde, por una parte, a los sexenios de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz.
En artículo se analiza la forma en que repercutió el desarrollo educativo en la eficiencia interna del sistema escolar y el gasto educativo del país; las pautas conforme a las cuales se distribuyeron las oportunidades escolares generadas a través de la expansión educativa examinada, así como la repercusión que tuvo esa expansión en los mercados de trabajo.
De este modo se somete a prueba la hipótesis según la cual la escolaridad es uno de los canales de la movilidad social intergeneracional.
Por “demanda potencial de escolaridad” se entiende la población que se encuentra dentro de los grupos de edad en que un sistema educativo plenamente normalizado estarían incluidos en los distintos niveles escolares. Entre los años de 1958 y 1970 la demanda potencial correspondiente a todos los niveles mencionados pasó de 17 173 506 a 26 555 664 individuos, lo que señala que se incrementó en 54.6%, estas cifras revelan las presiones de demanda que el sistema escolar estuvo recibiendo a causa del incremento demográfico del país, aumento causado por el fuerte descenso que experimentó la tasa de mortalidad mismo que superó sustancialmente la leve disminución que experimentó la tasa de natalidad.
La matrícula del sistema escolar incrementó sustancialmente, para determinar el grado de satisfacción en 1970, se recurrió a el Censo de 1970 y a las estadísticas continuas de entonces llamada Secretaría de Industria y Comercio.
Según el censo de 1970, la demanda satisfecha ascendió de 5 301 172 individuos en 1958 a 10 806 329 en 1970 y el coeficiente de insatisfacción de la demanda potencial disminuyó de 69.1 a 59.3%.
De acuerdo con las estadísticas continuas de la Secretaría de Industria y comercio, el coeficiente de satisfacción de la demanda correspondiente a todos estos niveles, considerados globalmente, pasó de 30.9 a 55.4% durante el mismo lapso.
Todos los niveles que integran el sistema de educación formal se expandieron en forma impresionante durante los sexenios 1959-1964 y 1995-1970, aunque su velocidad de crecimiento disminuyó, en términos relativos, durante el segundo de los sexenios mencionados. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, la población virtualmente demandante que había permanecido fuera del sistema aumentó en términos absolutos durante esos 12 años.
La repercusión de la educación formal en la movilidad social también está determinada por la eficiencia interna del sistema escolar, variable analizada con los indicadores convencionales de la misma: retención intracurricular, que aumento en todos los niveles durante el mismo lapso, pero más en el nivel primaria; retención intercurricular; aprobación, que mejoró en estos años en casi todos los niveles educativos, permaneciendo constante en el nivel primaria; y eficiencia terminal, fue en 1969 de 3.9% hasta el segundo ciclo de enseñanza media, lo que representó 18.2% de mejoramiento con respecto a la generación de cuatro años antes.
El financiamiento a los gastos educativos de 1959 a 1970 se elevó casi al quíntuple en términos corrientes y más del triple en términos constantes, en 1959 dedicaba $2,242.2 millones a precios corrientes y $2,503.4 millones a precios constante, para 1970 estas cifras se habían elevado a $11,956 millones y $8,469.4 millones, respectivamente. Representando un incremento geométrico de 12.96% como promedio anual, lo cual representa un gasto por habitante en ese lapso de $34,79 a $87.45.
Durante los 12 años el gasto de particulares aumentó 4.9 veces; el de gobiernos estatales aumentó 4.6 veces; y gobierno federal aumentó 5.6 veces, siendo este último el principal contribuyente al gasto en educación.
Las erogaciones absolutas han venido siendo muy parecidas a las cantidades que se les han asignado en los presupuestos a la SEP, pero ha sido sustancialmente distinta de la que ha dado a conocer en los presupuestos, fluctuando de 9.7 a 14.2% en el sexenio 1959-1964 y de 12.2 a 17.6% en el sexenio 1995-1970.
La teoría de desarrollo económico y social en que se han basado las políticas educativas considera la educación formal, como un canal para obtener grados de movilidad social de modo ascendente, la función se puede desempeñar si se cumplen dos condiciones: la primera, si el sistema educativo está distribuido en forma equitativa entre todos los estratos sociales y regiones del país; y segundo, que quienes reciban la educación tengan la posibilidad de tener acceso a los mercados de trabajo.
Para determinar el grado de equidad o inequidad con la escolaridad formal, se examina las oportunidades de acceso y perseverancia en el sistema, con tres criterios:
ØLa posición social:
Una investigación en determinadas zonas del país, comprobó que tanto los estratos sociales como la escolaridad de los padres son factores determinantes en la distribución de oportunidades en todos los niveles de enseñanza. Pues la moda de cada una de las distribuciones corresponde a un estrato más alto, en la medida que se avanza de un nivel educativo a otro.
De investigación de la UNAM con sus estudiantes, se desprende que quienes no logran terminar su preparatoria o ingresar a la universidad, son alumnos cuyas familias perciben ingresos bajos. Aun cuando sean de forma gratuita.
ØEl grado de urbanización o ruralización:
En la satisfacción de la demanda potencial de educación primaria según el censo de 1970 y la Secretaría de Industria y Comercio, hubo una mejoría en el coeficiente de las comunidades rurales, debido a que la demanda creció más despacio en el campo que en las ciudades, por las corrientes de emigración interna.
Según las estadísticas continuas, la demanda insatisfecha disminuyo en 126.3 miles de niños de comunidades urbanas y 335.2 de rurales.
La matrícula creció, según las estadísticas continuas, un 6.55 y 4.95% anual acumulado en escuelas urbanas y rurales, respectivamente. Según el censo, un 5.3 y 4.2% acumulado en escuelas urbanas y rurales.
ØCaracterísticas de la región sociogeografica.
James Wilkie, generó diversas regionalizaciones por indicadores obtenidos en 1960 y 1970, a partir de cifras de los censos. En ambas fechas las oportunidades escolares se distribuyeron prioritariamente entre las entidades y regiones más avanzadas, lo cual reforzó la dinámica de distanciamiento regional.
La enseñanza primaria, fue más rápida en entidades rezagadas, mientras que en las entidades avanzadas se desarrollaron sistemas de enseñanza media y superior.
Los recursos de la educación eran aprovechados por entidades de alto nivel, mientras las rezagadas empezaban su desarrollo hasta que las avanzadas habían alcanzado niveles suficientemente altos.
Existen claras correlaciones de rango entre los niveles de escolaridad y los ingresos percibidos, pues quienes controlan el mercado de trabajo, preferían a individuos con escolaridad a individuos sin ella.
Carnoy, verificó mediante un análisis que “la escolaridad es un factor muy importante para explicar la varianza del ingreso personal en México. En conjunción con la edad, explica gran parte de las diferencias observadas entre los salarios, aun manteniendo constantes otros fenómenos”
Las posibilidades de ascenso ocupacional intergeneracional están en relación directa con las de haber obtenido una educación superior a la del padre; y, por lo contario, las posibilidades de descender socialmente son mayores cuando se alcanza una educación igual o inferior a la de aquel, provocando una continua elevación de escolaridad necesaria, porque cada vez se requería más para el acceso al mercado de trabajo.
Para revertir estas tendencias, no bastaría reorientar la distribución de oportunidades sino desarrollar el mercado laboral al mismo ritmo.
OPINIÓN:
El crecimiento o expansión de la educación, actualmente, no se da como la fue en al lapso analizado, aun cuando el gasto al 2002 es de 277,038.4 millones, mucho mayor al de 1970 con 20,425.4 millones en términos corrientes y constantes.
Aun en la actualidad, la matricula en el nivel superior y medio superior en muy inferior a el básico, lo cual da a suponer, que en los niveles superiores continúa siendo más demandante por estratos sociales altos, aunque ya se le da la oportunidad a los estratos más bajos de cursar estos niveles a través de distintos programas de becas, lo cual disminuye el distanciamiento de regionalizaciones.
Las regionalizaciones aún están vigentes, tal vez no del mismo modo, pero aún continúan entidades federativas en alta y muy alta marginación, cuando hay entidades con poca y muy poca marginación. Lo cual podría suponer, que aun los recursos de la educación fueron aprovechados primordialmente por entidades avanzadas y no por marginadas.
Veracruz, es un ejemplo actual de alta marginación, el gobierno de dicho estado ha dado prioridad a la educación pero para lograr descender la marginación se debe de fomentar las fuentes de trabajo al mismo ritmo. Pues a diferencia de 1970 con personas que terminaban su educación superior ingresaban al campo laboral, hoy en día existe una infinidad de egresados de educación superior sin trabajo.
REFERENCIA:
Muñoz Izquierdo, Carlos (1996) Análisis del papel de la educación formal en la transformación intergeneracional de las desigualdades sociales. El caso de México (1958-1970). Orígenes y consecuencias de las desigualdades educativas (227) (primera edición) (volumen I), Carretera Picacho-Ajusco, 227. México D.F: CFE Fondo de cultura Económica.
SEP 2002 “Anexo estadístico” informe de labores 2001-2002.