El reconocimiento del
problema
La búsqueda de la calidad se
inicia con el reconocimiento de la existencia de problemas que son los bajos
resultados que la escuela está produciendo y los procesos deficientes que está
desarrollando. Dicho reconocimiento puede proceder de las quejas que la escuela
recibe por parte de sus beneficiarios, de las críticas emanadas del propio
personal que labora en la escuela, o procede de la dirección.
Si
procede del director, el proceso es más sencillo, pues él cuenta con la idea para mejorar y solo se
necesita hacerla en un plan, entonces, lo más difícil es que el equipo de
docentes esté dispuesto a colaborar. Por lo contrario, si procede de otra
fuente, es un poco más difícil, ya que tiene que pasar de una queja a
convertirse en una preocupación central para el director para que él empiece a
trabajar sobre ella.
La idea se convierte en plan
Cuando
el director se involucra en el problema y genera una o varias ideas para ser
mejores, esa idea debe convertirse en un plan, para ello es necesario conocer
bien el problema, sus causas, y sus posibles soluciones. El plan de debe tener
las siguientes características:
1. Debe elaborarse en equipo. Las personas
que conducen los procesos escolares son quienes, en conjunto, tienen que
desarrollar el plan, esto implica que el director convoque, logre convencer,
entusiasme y comprometa al equipo docente.
2. El plan debe comenzar por estabilizar los
procesos, o por definir la ya existente. Descubrir que se hace y que se
logra fuera del sistema y sus niveles de calidad y logro, si es así, es
necesario:
a)
Precisar las normas mínimas.
b)
Proporcionar los elementos para que todo el
personal pueda cumplir estas normas.
c)
Establecer, entre todos, sanciones claras para
el incumplimiento de las normas mínimas.
De esta forma, se arrancará de un proceso
estandarizado.
3. Diseñar los resultados deseados. Es
importante que nos fijemos metas realistas, ni utópicas ni idealistas.
4. El plan debe privilegiar los procesos de
prevención del problema. Hay que darse a la tarea de priorizar el plan con
base a las causas del problema, de manera que él pueda proponerse atacarlas y que
resolverlas de raíz. Es inclusive recomendable que un primer plan no se
proponga, de inicio, combatirlas todas. Pero si la o las más importantes.
Intentar la
prevención de un problema implica modificar el proceso, por eso todos debemos
participar en la elaboración del plan, ya que todos van a ejecutarlo.
5. El plan debe privilegiarla disminución de
las variaciones por encima de la elevación del problema.
6. El plan requiere programas más precisos.
El plan se pone en práctica y se monitorea
El
plan debe establecerse con claridad para que sea entendido por todos. Es
necesario que las prácticas consideradas para modificar los procesos se revisen
en forma permanente por parte del equipo que las definió, a esta revisión
continua se le llama monitoreo, el cual se refiere a la actuación de las
personas en sus prácticas cotidianas, cambiar dichas prácticas no es fácil,
pues vamos a encontrar obstáculos y problemas, y si no existe el espacio para
discutir estos problemas y la voluntad de encontrar la solución, se corre el
riesgo de que el proceso de mejoramiento se abandone.
El
monitoreo también es trabajo grupal,
para realizarlo requerimos de criterios que son de naturaleza cualitativa y
pueden traducirse en indicadores precisos del mismo carácter. Si en efecto se
están presentando avances en los
criterios anteriores, se puede tener la certeza de que se transita por el
camino que conduce a la transformación de las prácticas, si no es así, es
necesario, nuevamente, conocer las causas y procurar resolverlas de raíz.
A
lo largo de todo el proceso, es esencial fortalecer el dialogo con nuestros
beneficiarios. Este dialogo proporcionara insumos importantes en nuestro
intento de modificar las practicas escolares y nos ayudara a tener presente el
objetivo hacia afuera.
Los resultados se evalúan
Evaluamos cuando ha transcurrido
el tiempo suficiente después de haber logrado modificar nuestras prácticas,
significa analizar su distribución y compárala con la anterior, para poder constatar que se han
cumplido los objetivos planteados.
El
problema de la evaluación en la educación es que se realiza sin monitoreo, lo
cual no permite mejorar la calidad, llevarla a cabo es importante, pero solo
útil cuando se combina con el monitoreo.
Se cierra un círculo y comienza otro
Es necesario estandarizar los
procesos que han dado resultados esperados, se trata de establecer con claridad
los nuevos niveles de comportamiento, con el fin de evitar la recurrencia a las
situaciones anteriores.
EL CICLO PHRA
Planificar. Significa hacer planes de mejoramiento en
las prácticas actuales a partir de datos sólidos.
Hacer. Significa la aplicación del plan.
Revisar.
Significa saber si se ha producido
la mejoría deseada.
Actuar.
Significa prevenir la recurrencia
o institucionalizar el mejoramiento como una nueva practica para mejorarse.
Opinión:
Bueno, creo que si es muy
importante y difícil planear y hacerlo con base a eliminar las causas por las
que surgen los problemas a los que se enfrenta la escuela, pero se debe de hacer
de manera conjunta con los distintos actores escolares de forma participativa y
constante, para que de este modo el plan sea más completo y entendible para
todos y modifiquen sus prácticas cotidianas, con fin de alcanzar los estándares
marcados. Esto también se relaciona con las características clave de las
escuelas efectivas, pues menciona que el director debe incluir a los maestros
para lo toma de decisiones y se debe trabajar con objetivos claros y comunes
para todos y lograr los objetivos planteados.
Considero
cierto lo que menciona sobre la evaluación sin el monitoreo, y a nivel estatal
o federal no se realiza un monitoreo, pero creo que este debe estar presente
dentro de una institución para poder alcanzar los niveles requeridos.
Creo
que son muy pocas escuelas que realizan estos pasos para el mejoramiento de la
calidad educativa dentro de sus aulas, al menos en mi experiencia como
estudiante de Secundaria y en base a las jornadas de observación, incluso, creo
que no se realiza ningún movimiento para alcanzar ciertos estándares que las
escuelas ni siquiera definen.
Referencia:
Schmelkes,
Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca
para la actualización del maestro).