Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas




Hacia una mejor calidad de nuestras

escuelas


Sylvia Schmelkes





jueves, 15 de diciembre de 2011

CAPÍTULO X ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA CALIDAD


La calidad educativa tiene las siguientes implicaciones:
·         Critica y auto autocrítica, la crítica creativa, constructiva y que genere sugerencias son necesarias para llegar a un proceso de mejoramiento de la calidad, sabiendo reconocer que son necesarias para superar nuestro desempeño.
·         Valorar la diversidad, para encontrar soluciones debemos fortalecer la pluralidad de puntos de vista, y reconocerlo genera dos exigencias: la libertad de expresión de lo que uno sienta y la segunda es el respeto a la opinión y visión de los demás.
·         Consensos, respetar la diversidad y reconocer la voluntad colectiva en muy vital y profundo, aunque pueda resultar arduo y conflictivo.
·         Relevancia, significa acceso a conocimientos socialmente significativos, siendo el beneficiario principal la referencia para ella.
·         Justicia, igualdad es ofrecer lo mismo a todos, en cambio justicia es dar más a los que tienen menos. Es necesario permanentemente buscar la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que nos hemos trazado.

La calidad nos exige creer en nuestros alumnos

“La filosofía de la calidad cree en las personas y en ellas invierte sus mayores esfuerzos. Creer en los alumnos significa: apostar a que son capaces de      aprender como aprenden los mejores alumnos del país, así de aprender con los        problemas que se les presentan; las experiencias que existen de los intentos por            orientar el apoyo deseado hacia sus hijos y la escuela nos permiten afirmar que   padres y comunidad están siempre dispuestos a hacer lo que está en sus manos        por lograr mejor este objetivo común”(Silvia Schmelkes Hacia una mejor calidad     de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del      maestro).
La calidad se comparte
            Tenemos que compartir lo que hemos logrado y como lo hemos hecho, para que el Sistema Educativo Nacional (SEN) se vea impulsado hacia arriba y él a su vez pueda compartirnos lo logrado por otros.
Opinión:
Creo que las implicaciones de la calidad están correctamente mencionadas y si realmente las lleváramos a cabo la calidad mejoraría o mantendría a el nivel que ha alcanzado, pero posiblemente no se lleva a cabo y por eso hay tantas escuelas con bajos niveles en resultados. Creo que cuando se crees en los alumnos ellos lo  notan y se esfuerzan por no decepcionar al maestro.
Referencia:
Schmelkes, Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro.

CAPÍTULO IX LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD


La mejor manera de tener en cuenta al beneficiario es hacerlo participar
La calidad educativa de una escuela depende en gran cantidad de que los padres de familia de los alumnos tengan una participación activa, propiciada por la escuela, los maestros y alumnos. Lo ideal es que la comunidad en general se involucre con la escuela hasta que la haga propia, la considere suya, la apoye y se integre a los procesos educativos que en ella se desempeñan para realizar en manera conjunta un movimiento hacia el mejoramiento de la calidad.
La escuela está en la comunidad y la comunidad está en la escuela
Cuando una escuela llega a una comunidad, una se vuelven parte de la vida de la otra y viceversa, por eso cada plantel tiene distinta identidad, ya que las características de la sociedad, por medio de los alumnos, se introduce en los procesos educativos y porque la vida cotidiana del alumno es donde prueba y aplica los conocimientos adquiridos en la escuela. Pero sin duda alguna, las que están mayormente relacionadas entre ellas son las que han obtenido mejores aprendizajes de los alumnos.
Algunas ideas de cómo propiciar la participación de los padres de familia y de la comunidad
El trabajo docente dentro del aula es donde más se puede hacer para integrar a la comunidad y la escuela, permitiéndole a la primera que entre al aula, para ello nos dan las siguientes pistas:
1.    Aprovechar los conocimientos habilidades, valores y actitudes con las que los alumnos llegan al salón de clases para tener un punto de partida
2.    Involucrar a la sociedad y familia de los alumnos a sus tareas escolares.
3.    Hacer participar a personas de la comunidad a la impartición de clases específicas, quienes puedan exponer y facilitar el aprendizaje de los alumnos en el aula.
4.    Dar un seguimiento a nuestros alumnos dentro del aula, para que su familia pueda apoyarnos en específicas problemáticas que los estudiantes presenten.
Es importante llevar a cabo un trabajo de orientación con los padres de familia, para que en el hogar vayan existiendo situaciones cada vez más propicias para el proceso de aprendizaje de los alumnos, dicha orientación debe tratar sobre: nutrición, higiene, salud, conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos, conocimiento de la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso para el buen desarrollo de los niños y sobre los apoyos familiares al trabajo escolar de los niños.
Cuando los padres se ausentan de los procesos educativos de sus hijos, y estos últimos son niños rezagados o con problemas especiales de aprendizaje, el mecanismo principal para que los padres apoyen a la escuela es realizando visitas domiciliarias, con el fin de convencerlos de que apoyen a sus hijos, ya que como padres conocen muchas cosas que los maestros no y que podrían ayudar en la educación de sus hijos, motivándolos a trabajar en conjunto con entusiasmo y esfuerzo.
Además, se pueden organizar actividades entre jóvenes egresados y niños para que juntos vayan creando una comunidad educativa, aprovechando y fortaleciendo el potencial de la interacción entre los distintos miembros de la comunidad.
La participación de la comunidad se traduce en mejor aprendizaje
Para terminar, la vinculación entre la escuela y la comunidad han aportado experiencias que han rendido frutos para facilitar la labor docente, ya que todos los que compartimos el mismo objetivo con la educación vemos que la calidad educativa mejora a medida que el involucramiento de ambas instituciones se ve fortalecido.
Opinión:
Creo que se ha venido diciendo que la participación de la comunidad es muy importante en los procesos educativos, pero ¿qué pasa cuando hay ausencia o falta de interés por parte de la sociedad y familias para involucrarse?, por eso me gustó mucho este capítulo, ya que habla sobre algunas estrategias que debe adoptar el maestro para integrar a la comunidad a la educación de los alumnos, con las que estoy de acuerdo y espero algún día llevarlas a cabo.
            Además, es verdad que cuando una escuela llega a una comunidad ambas se vinculan por medio de los alumnos que llevan la cultura de la sociedad a la escuela, pero también él lleva los conocimientos adquiridos a la comunidad, por eso, los debe de adquirir en forma efectiva para que se pueda desenvolver en su vida cotidiana y ser competente.
Referencia:
Schmelkes, Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO VIII LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD


El reconocimiento del problema
La búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de la existencia de problemas que son los bajos resultados que la escuela está produciendo y los procesos deficientes que está desarrollando. Dicho reconocimiento puede proceder de las quejas que la escuela recibe por parte de sus beneficiarios, de las críticas emanadas del propio personal que labora en la escuela, o procede de la dirección.
            Si procede del director, el proceso es más sencillo, pues  él cuenta con la idea para mejorar y solo se necesita hacerla en un plan, entonces, lo más difícil es que el equipo de docentes esté dispuesto a colaborar. Por lo contrario, si procede de otra fuente, es un poco más difícil, ya que tiene que pasar de una queja a convertirse en una preocupación central para el director para que él empiece a trabajar sobre ella.
La idea se convierte en plan
            Cuando el director se involucra en el problema y genera una o varias ideas para ser mejores, esa idea debe convertirse en un plan, para ello es necesario conocer bien el problema, sus causas, y sus posibles soluciones. El plan de debe tener las siguientes características:
1.    Debe elaborarse en equipo. Las personas que conducen los procesos escolares son quienes, en conjunto, tienen que desarrollar el plan, esto implica que el director convoque, logre convencer, entusiasme y comprometa al equipo docente.
2.    El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la ya existente. Descubrir que se hace y que se logra fuera del sistema y sus niveles de calidad y logro, si es así, es necesario:
a)    Precisar las normas mínimas.
b)    Proporcionar los elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas.
c)    Establecer, entre todos, sanciones claras para el incumplimiento de las normas mínimas.
De esta forma, se arrancará de un proceso estandarizado.
3.    Diseñar los resultados deseados. Es importante que nos fijemos metas realistas, ni utópicas ni idealistas.
4.    El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema. Hay que darse a la tarea de priorizar el plan con base a las causas del problema, de manera que él pueda proponerse atacarlas y que resolverlas de raíz. Es inclusive recomendable que un primer plan no se proponga, de inicio, combatirlas todas. Pero si la o las más importantes.
Intentar la prevención de un problema implica modificar el proceso, por eso todos debemos participar en la elaboración del plan, ya que todos van a ejecutarlo.
5.    El plan debe privilegiarla disminución de las variaciones por encima de la elevación del problema.
6.    El plan requiere programas más precisos.
El plan se pone en práctica y se monitorea
            El plan debe establecerse con claridad para que sea entendido por todos. Es necesario que las prácticas consideradas para modificar los procesos se revisen en forma permanente por parte del equipo que las definió, a esta revisión continua se le llama monitoreo, el cual se refiere a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas, cambiar dichas prácticas no es fácil, pues vamos a encontrar obstáculos y problemas, y si no existe el espacio para discutir estos problemas y la voluntad de encontrar la solución, se corre el riesgo de que el proceso de mejoramiento se abandone.
            El monitoreo también es trabajo  grupal, para realizarlo requerimos de criterios que son de naturaleza cualitativa y pueden traducirse en indicadores precisos del mismo carácter. Si en efecto se están presentando avances en  los criterios anteriores, se puede tener la certeza de que se transita por el camino que conduce a la transformación de las prácticas, si no es así, es necesario, nuevamente, conocer las causas y procurar resolverlas de raíz.
            A lo largo de todo el proceso, es esencial fortalecer el dialogo con nuestros beneficiarios. Este dialogo proporcionara insumos importantes en nuestro intento de modificar las practicas escolares y nos ayudara a tener presente el objetivo hacia afuera.
Los resultados se evalúan
Evaluamos cuando ha transcurrido el tiempo suficiente después de haber logrado modificar nuestras prácticas, significa analizar su distribución y compárala con  la anterior, para poder constatar que se han cumplido los objetivos planteados.
            El problema de la evaluación en la educación es que se realiza sin monitoreo, lo cual no permite mejorar la calidad, llevarla a cabo es importante, pero solo útil cuando se combina con el monitoreo.
Se cierra un círculo y comienza otro
Es necesario estandarizar los procesos que han dado resultados esperados, se trata de establecer con claridad los nuevos niveles de comportamiento, con el fin de evitar la recurrencia a las situaciones anteriores.
EL CICLO PHRA
Planificar.     Significa hacer planes de mejoramiento en las prácticas actuales a partir                                   de datos sólidos.
Hacer.           Significa la aplicación del plan.
Revisar.         Significa saber si se ha producido la mejoría deseada.
Actuar.          Significa prevenir la recurrencia o institucionalizar el mejoramiento como                                  una nueva practica para mejorarse.
Opinión:
Bueno, creo que si es muy importante y difícil planear y hacerlo con base a eliminar las causas por las que surgen los problemas a los que se enfrenta la escuela, pero se debe de hacer de manera conjunta con los distintos actores escolares de forma participativa y constante, para que de este modo el plan sea más completo y entendible para todos y modifiquen sus prácticas cotidianas, con fin de alcanzar los estándares marcados. Esto también se relaciona con las características clave de las escuelas efectivas, pues menciona que el director debe incluir a los maestros para lo toma de decisiones y se debe trabajar con objetivos claros y comunes para todos y lograr los objetivos planteados.
            Considero cierto lo que menciona sobre la evaluación sin el monitoreo, y a nivel estatal o federal no se realiza un monitoreo, pero creo que este debe estar presente dentro de una institución para poder alcanzar los niveles requeridos.
            Creo que son muy pocas escuelas que realizan estos pasos para el mejoramiento de la calidad educativa dentro de sus aulas, al menos en mi experiencia como estudiante de Secundaria y en base a las jornadas de observación, incluso, creo que no se realiza ningún movimiento para alcanzar ciertos estándares que las escuelas ni siquiera definen.
Referencia:
Schmelkes, Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

CAPÍTULO VII LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS


Que una persona no este orgullosa del trabajo que realiza, sucede como consecuencia de una mala supervisión y de una mala gestión de la organización, cuando estas últimas no se conciben en lo fundamental como funciones de apoyo al buen desempeño del trabajo, suelen suceder malos desempeños de maestros y búsqueda del cambio de su parte. Al contrario, si están orgullosos y se sienten importantes con lo que hacen, se esforzaran por quedarse y colaborar en el proceso de mejoramiento de la calidad, y al final del ciclo los maestros habrán aprendido mucho, quizás, más que todo lo que aprendieron en la escuela normal, aprovechando sus conocimientos y sus habilidades, incluso, las que no sabían que tenían.
            La mala calidad no  se debe a los maestros, sino al sistema con el que opera la escuela, pero, la solución si depende de los docentes (siempre y cuando este equipo sea capaz de modificar el sistema) encabezados por el director, dicha solución es modificar el modo de laborar y mejorar los procesos para alcanzar mejores resultados, atendiendo las necesidades de los beneficiarios. De este modo los participantes se desarrollan como personas, haciendo uso de su potencial al máximo, dando mayor importancia a lo que los participantes hagan con los medios y no a lo que los medios hagan con ellos, ya que, en la educación, muchas veces se le da más importancia a las cosas que a las personas para mejorar la calidad de la educación.
            El mejoramiento efectivo genera una verdadera satisfacción en la vida, y la búsqueda de la calidad crea el espacio para que esto sea posible, y persigue hacerlo resaltando el compromiso, la responsabilidad y la solidaridad con los seres humanos. Cuando en las escuelas les permitan a los maestros desarrollarse como personas, entonces, se podrá realizar lo mismo con los alumnos, tomando en cuenta la formación de valores que podemos vivir al participar en el proceso de mejoramiento de la calidad. Tales valores son:
            La identidad,  en base a los derechos humanos fundamentales como el respeto y la dignidad, para lograrla se considera clave la existencia de oportunidades de al menos la participación creativa, la diversidad y la autoestima; la libertad, la responsabilidad y el respeto al bien común, que se da al otorgar el derecho de elegir, conociendo las consecuencias de la elección, para sí mismo y para los demás; la equidad y la justicia, consiste en brindar oportunidades iguales a todos, pero priorizar a quienes más la necesitan, en la vida cotidiana de la escuela; la solidaridad y el compromiso, sin la solidaridad no se puede iniciar el movimiento, porque la calidad está en el proceso, y en él participan todos, el compromiso es un supuesto de todo movimiento de mejoramiento de la calidad; y la congruencia, que cierra las anteriores.
Opinión:
Estoy de acuerdo con lo que dice Silvya Schmelkes en éste capítulo, en especial con la primera parte, donde menciona que el mal sistema de trabajo de una escuela hace que un maestro de calidad pierda el interés por el desempeño de sus alumnos y busque otras escuelas, ya que, nosotros como egresados de la normal llegaremos entusiasmados y con ganas de trabajar, pero si la escuela donde nos toque tiene una mal sistema de trabajo, todo se nos vendrá abajo.
            Me gustaría que todas las escuelas iniciaran un movimiento hacia la calidad y que participen no solo los maestros y directores sino también los padres y personal que labora dentro de la institución lo hagan, para que, de éste modo, todos los actores escolares crezcan como personas y se enriquezcan de valores para la vida y mejoren la calidad de la sociedad en la cual se desenvuelven.
            Pienso que al involucrarse con el proceso hacia la calidad si enriquece a las personas y hacen que se desarrollen como tal, pero opino que en la lectura están un poco exageradas las actitudes y valores que pueden adquirir al participar.
Referencia:
Schmelkes, Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).