La planeación educativa consiste en aplicar estrategias uniformes de desarrollo educativo que ofrezcan un servicio escolar estandarizado, pero al hacerlo se comente dos errores:
1) Se supone que todas las escuelas del ámbito de acción del planificador son similares para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje y esto no es así, pues no existe la escuela típica.
2) La planificación central supone que la demanda educativa está dada de manera idéntica en todas las escuelas, lo cual también es falso. Por tanto, una misma política educativa, uniforme para todas las escuelas del país, no puede esperar resultados uniformes en realidades tan distintas.
De ahí la importancia de que el movimiento de la calidad se debe dar en el plantel propio, porque interactúan con las características y necesidades del contexto de los alumnos en la comunidad.
El ´personal de la escuela, el director y sus maestros, deben estar en el centro de todo dispositivo y estar activa y continuamente atento a los problemas y a los requerimientos de la demanda para mejorar la calidad de la educación. Solo así puede surgir la posibilidad de una educación básica de calidad para todos.
El primer reto de la búsqueda de calidad es lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida reales de las familias, a fin de hacerla cultural y económicamente más accesible y atractiva, el segundo reto es hacer del contexto un interlocutor más claramente exigente de los derechos que le corresponde respecto a la educación de sus hijos, pero a la vez más comprometido con la búsqueda esta calidad.
Opinión:
Considero cierto que la calidad depende mucho de las personas que laboran dentro de una escuela pero también del contexto y la familia, los individuos que trabajan en el plantel muy pocas veces se ven comprometidos y dispuestos para identificar y solucionar problemas o necesidades del alumno y la escuela, así como de cumplir los once factores para llegar a una escuela efectiva y lograr una educación de calidad.
Además, muchas escuelas son indiferentes al contexto de los alumnos y solo se conforman con llegar e impartir clases sin preocuparse de lo aprendido por el estudiante, incluso en zonas de alto riesgo por delincuencia hay trabajadores que dejan de asistir e impartir su servicio por miedo, por lo mismo no relaciona los conocimientos con la forma de vida del alumno en su familia y contexto, y no interactúa con las necesidades y expectativas del beneficiario principal y sus padres para eliminar los problemas y dificultades para lograr una educación de calidad.
Referencias:
Schmelkes, Sylvia. (1995). Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, México: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro)
Me agradó tu comentario porque mencionas algo muy cierto, muchas veces los padres de familia no se involucran en ese trabajo en equipo que es necesario en la búsqueda de mejoras para la escuela de sus hijos. Aunque claro, muchas veces esto es debido a diferentes razones, que deberían de considerarse también por los maestros. Sin embargo es importante recalcar que si se logra un trabajo en equipo que incluya no sólo a directivos y maestros, sino también a padres y comunidad los objetivos para lograr una escuela de calidad se alcanzarán de manera más rápida.
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